«Los reportes iniciales reflejan daños en viviendas, centros educativos, hospitales, iglesias, edificios gubernamentales, puentes y carreteras en distintas provincias del país (…) Hasta el momento no se reportan personas desaparecidas», comunicó el Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc).
El epicentro del movimiento telúrico se localizó en las cercanías de la población de Tonosí, al suroeste de la nación. Mientras el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) fijó la magnitud en 7,7, el Instituto de Geociencias (IGC) de Panamá la situó en 7,5, en medio de una secuencia sísmica que ya supera el centenar de réplicas.
El impacto del evento alcanzó a nueve provincias, afectando diversas infraestructuras críticas. Además de las viviendas y escuelas, se reportaron daños en 20 instalaciones de salud, 26 edificios gubernamentales, 13 templos, siete hoteles, nueve puentes y múltiples tramos viales, además de afectaciones en plantas potabilizadoras.
En la provincia de Los Santos, específicamente en Tonosí, se reportaron 14 residencias y cinco hoteles con daños parciales, además de afectaciones en cuatro hospitales y 22 centros educativos. Ante el temor por el incremento del nivel del mar, cerca de 300 personas de una comunidad costera fueron trasladadas a zonas más elevadas, mientras que cinco localidades permanecen incomunicadas por deslizamientos y daños en la vialidad.
Por su parte, la provincia de Coclé también sufrió graves consecuencias. En Penonomé, se contabilizaron 50 residencias afectadas, daños en hoteles, hospitales y edificios gubernamentales, obligando al traslado de ocho familias a refugios temporales.
Colapso de estructuras históricas
Uno de los eventos más impactantes fue el derrumbe de una de las torres de la catedral de San Juan Bautista en Penonomé. El hecho ocurrió precisamente mientras el obispo Edgardo Cedeño y varios sacerdotes se encontraban reunidos en el recinto. Asimismo, la sede de la Gobernación de Coclé sufrió el colapso de uno de sus costados, dejando las oficinas expuestas, mientras que el resto de la estructura presenta grietas significativas.
En Ciudad de Panamá, la intensidad del sismo provocó momentos de pánico. Debido a la gran cantidad de rascacielos en la capital, el movimiento se percibió con mayor fuerza, lo que llevó a cientos de ciudadanos a abandonar los edificios y ocupar las calles ante el temor de posibles derrumbes.