La tradición de la panadería artesanal ha permitido preservar costumbres que pasan de generación en generación, elevando ciertos postres a la categoría de íconos culturales. Preparar estas delicias en casa es una oportunidad maravillosa para fortalecer los lazos familiares y disfrutar de sabores auténticos elaborados desde cero.
Hacer pan dulce casero requiere de ingredientes básicos, paciencia durante el amasado y un toque de esmero al momento de hornear. Dentro del amplio recetario nacional, destaca una pieza clásica nacida en la Región Capital que sigue cautivando paladares gracias a su aroma a especias y su textura inigualable.

Foto: mageflon.com
El Golfeado
Esta especialidad, originaria de la zona de los Altos, fusiona una masa de pan suave con el sabor característico del queso de mano y el melado de papelón. Para obtener doce unidades, necesitarás 800 gramos de harina de trigo, 200 mililitros de leche, 400 gramos de queso de mano, dos huevos, 200 gramos de papelón, 100 gramos de mantequilla, 150 gramos de azúcar, dos cucharadas de miel, dos cucharadas de polvo para hornear, dos cucharadas de vainilla, una cucharada de sal, además de canela y anís dulce al gusto.
La preparación inicia cocinando la panela de papelón con un cuarto de taza de agua a fuego lento hasta lograr un melado espeso. Paralelamente, integra la leche, los huevos, el polvo para hornear, la mantequilla, la vainilla, 100 gramos de azúcar y dos cucharadas del melado. Añade la harina y el anís dulce, amasando hasta obtener una textura suave y manejable.
Posteriormente, extiende la masa con un rodillo formando un rectángulo de un centímetro de grosor. Pincela la superficie con el melado, esparce el queso rallado, el resto del azúcar y la canela, y enrolla con firmeza. Corta rebanadas de cinco centímetros, colócalas en una bandeja y permite que reposen durante una hora y media. Para finalizar, rocía con un poco de agua y hornea a 180°C por 25 minutos; luego, báñalos nuevamente con el melado de papelón, hornea cinco minutos adicionales y sirve con queso de mano fresco por encima. ¡Buen provecho!