“En este momento, trabajamos hombro a hombro con Venezuela; somos, en el sentido más literal, socios en una empresa conjunta”, afirmó Trump durante un discurso destinado a actualizar sobre la operación militar contra Irán que comenzó el pasado 28 de febrero.
“Hemos logrado un entendimiento fantástico en lo que se refiere a la producción y venta de enormes volúmenes de petróleo y gas, que constituyen las segundas reservas más grandes del planeta, superadas únicamente por las de Estados Unidos”, agregó.
“Ahora gozamos de total independencia de Oriente Medio y, aun así, hemos estado allí para prestar ayuda. No tendríamos ninguna obligación de estar allí”, indicó el líder republicano en su alocución, refiriéndose a la intervención en Irán. Dicho conflicto, emprendido junto a Israel el 28 de febrero, provocó que Teherán cerrara por la fuerza el estrecho de Ormuz, amenazando la estabilidad de la economía global.
El presidente norteamericano subrayó en repetidas ocasiones los logros alcanzados con la actual administración en Caracas, con la cual se estableció un marco jurídico para que compañías estadounidenses puedan comenzar a comercializar el crudo venezolano.
En un video de un evento privado en la Casa Blanca, filtrado este miércoles, Trump insistió en el concepto de “joint venture” con Venezuela. Explicó cómo la salida de Nicolás Maduro y la nueva relación con Delcy Rodríguez otorgan a Estados Unidos la anhelada independencia energética de la región de Oriente Medio.
Durante ese discurso privado, Trump llegó a afirmar que Estados Unidos ahora controla “el 59 por ciento del petróleo mundial”. Estas declaraciones del mandatario coincidieron con el día en que su gobierno eliminó las sanciones que pesaban sobre Rodríguez.
La Oficina de Control de Activos (OFAC) del Departamento del Tesoro de EE. UU. retiró formalmente a Rodríguez de su lista de individuos sancionados, en la que había sido incluida en septiembre de 2018, durante su primer mandato.
Esta acción representa el más reciente avance en la normalización de las relaciones entre Washington y Caracas, un proceso que se aceleró tras la captura de Maduro, quien actualmente enfrenta un juicio por narcotráfico en Nueva York.
El pasado lunes 30 de marzo, Estados Unidos también reabrió oficialmente las operaciones de su Embajada en Caracas. Este hecho se produjo después de que la administración Trump y el gobierno encargado de Rodríguez restablecieran las relaciones diplomáticas, las cuales habían sido interrumpidas en 2019.