La fiscalía de París confirmó este lunes el inicio de las investigaciones sobre este sabotaje digital que afectó a múltiples cadenas minoristas. Ante la gravedad de la situación, el primer ministro francés, Sébastien Lecornu, ordenó a la Agencia Nacional de Ciberseguridad (ANSSI) encabezar las pesquisas y auditar los riesgos en otras empresas del sector.
El experto de la firma Sekoia Threat Detection and Research, Felix Aime, advirtió que el impacto del ataque no se limitó a Francia, extendiéndose a naciones como España, Portugal, Alemania, Polonia y Bélgica.
Impacto operativo y pérdidas millonarias
Thierry Cotillard, director ejecutivo de Intermarché, calificó lo ocurrido como un evento sin precedentes, estimando daños económicos de decenas de millones de euros en una sola jornada. Por su parte, la red Les Mousquetaires informó que 150 de sus locales sufrieron el aumento de temperatura durante seis horas, lo que obligó a desechar todo el inventario para evitar riesgos sanitarios.
Otras empresas también reportaron daños significativos: Carrefour señaló afectaciones en 80 de sus tiendas, mientras que Monoprix indicó que un 5 % de sus 490 sucursales resultaron comprometidas. El grupo Cooperative U, que también fue blanco del ataque, expresó a través de redes sociales su profunda preocupación por el sabotaje a equipos esenciales para el abastecimiento alimentario.
Origen de la vulnerabilidad
Los sistemas de refrigeración suelen operar mediante paneles digitales conectados a la red para facilitar el mantenimiento a distancia. Según fuentes del Ejecutivo francés, la ANSSI detectó una falla en el software de la empresa danesa Danfoss. La compañía admitió estar al tanto de los incidentes y señaló que los sistemas afectados operaban con firmware desactualizado, instando a sus clientes a migrar hacia tecnologías más modernas.
Cabe destacar que, desde agosto de 2026, la firma de ciberseguridad Claroty ya había alertado sobre vulnerabilidades de autenticación en el controlador Danfoss AK-SM 800A, las cuales permitían la ejecución de códigos no autorizados de forma remota.
Repercusiones internacionales
Este incidente guarda similitudes con fallas registradas recientemente en economatos militares de Estados Unidos. Paralelamente, el gigante neerlandés Ahold Delhaize comunicó que enfrenta un incidente de ciberseguridad que obligó a suspender entregas a domicilio en Países Bajos y afectó plataformas digitales de sus cadenas en Estados Unidos, aunque la empresa aclaró que, por ahora, no existen pruebas que vinculen directamente este hecho con lo ocurrido en Francia.