Ámbar Castillo, madre de la adolescente, compartió un video donde expresa su temor y responsabiliza directamente al Gobierno y a Diosdado Cabello por la situación. «Se la llevaron sin ninguna orden de detención y sin orden de allanamiento, arbitrariamente. Los hago responsables por los daños ocasionados a mi hija, daños psicológicos, emocionales y físicos», declaró Castillo.
La joven Samantha es hija de Henry Alberto Castillo Molero, un opositor detenido desde el pasado 24 de enero, y hermana del teniente Christián Hernández, quien se encuentra actualmente en el exilio y ha sido vinculado por el Gobierno con la denominada «Operación Aurora».
Vente Venezuela ha calificado el suceso como un acto de «terrorismo de Estado para generar terror» y ha hecho un llamado a la comunidad internacional para alertar sobre lo que describen como un «ataque permanente ejecutado por una narcotiranía que ataca a toda la sociedad en general», exigiendo la pronta liberación de Samantha.
Por su parte, la organización Justicia, Encuentro y Perdón (JEP) ha manifestado su preocupación, calificando la detención de una menor de edad en este contexto como «alarmante» y señalando que se suma a un «patrón cada vez más extendido de detenciones de familiares de personas perseguidas políticamente». La JEP considera que estas acciones buscan «ejercer presión, intimidación y desgaste emocional sobre núcleos familiares ya vulnerados por anteriores acciones del Estado».
La oenegé ha exhortado a las autoridades competentes a «garantizar de inmediato la liberación de Samantha asegurando su bienestar físico y emocional, y permitiendo su pronto reencuentro con su familia».