El jefe de policía de Kedah, Adzli Abu Shah, comunicó a los medios malasios que se estima que la embarcación, la cual transportaba a unas 90 personas, zozobró hace tres días.
El primer almirante Romli Mustafa, director de la autoridad marítima de los estados septentrionales malasios de Kedah y Perlis, señaló que aún podrían encontrarse más víctimas en el mar, aproximadamente tres días después del naufragio de la embarcación. Dicha embarcación había partido de Buthidaung (Myanmar) con cerca de 300 personas a bordo.
Entre las personas rescatadas con vida en aguas de Langkawi se encontraban tres hombres de Myanmar, dos rohingya y un hombre de Bangladés. El cuerpo recuperado pertenecía a una mujer rohingya, según informó el medio estatal Bernama, citando al jefe de policía de Kedah, Adzli Abu Shah.
Los miembros de la minoría rohingya, de confesión mayoritariamente musulmana, escapan periódicamente de Myanmar, país de mayoría budista, donde son considerados extranjeros y se les niega la ciudadanía, además de sufrir abusos.
Las personas que se dirigían a Malasia habían embarcado inicialmente en un buque de mayor tamaño, pero posteriormente se trasladaron a la embarcación que naufragó.