«Es uno de los artistas más influyentes y reconocidos a nivel mundial. La decisión fue objeto de una profunda reflexión. Considero que será un instante vibrante y unificador; ese es precisamente nuestro objetivo», declaró Goodell durante la junta anual de propietarios de otoño de la NFL.
En septiembre pasado, la liga anunció al intérprete puertorriqueño como el elegido para amenizar el intermedio del partido por el campeonato de la NFL, una elección que generó controversia y fue cuestionada incluso por el entonces presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
«Jamás he escuchado de él, desconozco quién es. No entiendo por qué lo hacen. Resulta absurdo. Me parece completamente disparatado», había manifestado Trump el pasado 7 de octubre.
Dada la considerable influencia de la comunidad latina del artista detrás de éxitos como “Lo Que Le Pasó a Hawaii”, tema que aborda la gentrificación y el desplazamiento cultural, y “Una Velita”, una canción de esperanza ante los desastres naturales que azotaron Puerto Rico en 2017, Kristi Noem, entonces directora de Seguridad Nacional, señaló que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas estaría presente en el Super Bowl.
A pesar del aluvión de críticas, Goodell se mostró convencido de que la actuación de Benito Antonio Martínez Ocasio, nombre de pila del cantante, será un rotundo éxito.
«Estamos seguros de que ofrecerá un espectáculo formidable, ya que él comprende la magnitud de la plataforma en la que se presentará. Es un proceso muy bien concebido. No creo que en nuestra historia hayamos elegido a un artista sin enfrentar algún tipo de objeción», puntualizó el comisionado.
La edición de 2026 marcará la segunda participación de Bad Bunny en un encuentro por el título de la NFL, aunque será la primera vez que asuma el rol protagónico del espectáculo de medio tiempo.