El agresor, luego de ser expulsado del hogar en medio de la disputa, urdió un plan macabro que ejecutó en la madrugada del 2 de septiembre. Utilizando un tubo como arma, acabó con la vida de Kelvis Nicolás Nava Díaz (59 años), Dania Gregoria Gutiérrez (60 años), quien fue sorprendida mientras descansaba, y su hija Daikelis José Nava Gutiérrez (23 años), a quien atacó con saña.
Tras cometer el triple asesinato, el sujeto sustrajo objetos de valor y emprendió la huida hacia el estado Zulia, con el objetivo de cruzar la frontera y escapar de la justicia. Afortunadamente, su intento de evasión fue frustrado y fue aprehendido en las proximidades del límite territorial.
El caso está siendo tramitado por el Tribunal a cargo de la abogada Francisca Chirinos, quien decretó la privación judicial de Carlos Alberto Gutiérrez por el delito de homicidio intencional calificado, motivado por razones fútiles e innobles en el contexto de un robo. Los cargos se fundamentan en los artículos 405 y 406 del Código Penal, según consta en la Boleta de Privación de Libertad 4CO-38-25, relacionada con el asunto principal IP01-P-2025-002687.
Las lesiones observadas en las víctimas durante la autopsia, incluyendo múltiples golpes en la cabeza con el tubo, concuerdan con la confesión del detenido, quien detalló la cantidad de impactos infligidos a cada uno de sus familiares.
