Estos acuerdos rompen con la práctica tradicional de Pdvsa de retener los derechos exclusivos de comercialización y representan una adaptación estratégica ante el vacío dejado por Chevron y otras multinacionales occidentales que abandonaron el país tras la intensificación de las sanciones estadounidenses.
Nuevas Alianzas y Esquema Operativo
El medio internacional indicó que las empresas extranjeras tendrían control exclusivo de producción en bloques petroleros ubicados en el estado Zulia y en la Faja Petrolífera del Orinoco, zonas clave de extracción. Bajo este nuevo esquema, Pdvsa mantendría una participación mínima del 50% y financiaría su parte de las operaciones con crudo, mientras que las empresas privadas asumirían las operaciones y parte de las ventas.
Entre las empresas firmantes se mencionan Aldyl Argentina SA, Anhui Guangda Mining Investing Co. (China) y China Concord Resources (China). Sin embargo, al menos una de las compañías, North American Blue Energy Partners, desistió de seguir adelante con el contrato al no conseguir la licencia estadounidense necesaria para operar en Venezuela, según fuentes citadas por Bloomberg.
Estrategia Frente a las Sanciones
La vicepresidenta y ministra del Petróleo, Delcy Rodríguez, afirmó el 29 de mayo que Pdvsa cuenta con un plan para continuar produciendo crudo a pesar de las sanciones. «Estas medidas coercitivas unilaterales no nos detendrán», sentenció.
Por su parte, el diputado William Rodríguez, integrante de la comisión de energía de la Asamblea Nacional, destacó que Venezuela ha aprendido a operar fuera del sistema financiero estadounidense: «A diferencia de 2019, hoy existe un marco para operar al margen del sistema bancario norteamericano, con aliados como China, Irán y Rusia».
Este esquema permitiría a Venezuela acceder a mercados alternativos y esquivar las sanciones, apoyándose en empresas dispuestas a asumir el riesgo jurídico de operar sin respaldo del sistema estadounidense. Además, algunas compañías extranjeras habrían obtenido exenciones tributarias, según los términos de los contratos revelados por Bloomberg.
Con esta nueva estrategia, el gobierno de Nicolás Maduro busca asegurar ingresos clave en medio de un contexto internacional restrictivo y un panorama económico nacional aún fuertemente dependiente del petróleo.