“Según la evaluación realizada, se cancela la posibilidad de un nuevo tsunami, digamos, en el territorio Chileno Antártico. Pueden volver a la base las personas que evacuaron, no así el resto de la región de Magallanes, que se mantiene todavía en estado de precaución, que es lo que vamos a seguir monitoreando ahora”, afirmó la directora del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), Alicia Cebrián López.
De acuerdo con la responsable, se produjo un aumento efectivo del nivel del mar en las bases Prat y Ucraniana, en la Antártida, de seis y 23 centímetros respectivamente, los que se considera «un tsunami instrumental. Por lo tanto, el arribo del tsunami al territorio Antártico ya llegó y se registró con esos niveles”, explicó.
Aún así, instó a la población a no “acercarse a la zona de playa, ni a la costanera”, ni a detenerse en estas áreas si es que transita en vehículo, por simple precaución.
Hasta ahora no se han reportado daños materiales ni personas afectadas o heridas, y las autoridades se mantienen atentas al riesgo de variaciones anómalas en el nivel del mar en las zonas costeras mientras la población sigue evacuando con tranquilidad.
De acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés), que registra la actividad sísmica en todo el mundo, un temblor de magnitud de 7.4 sacudió las aguas entre el sur de Chile y Argentina a las 8:58 a.m.