Fueron -según cifras oficiales- 232 personas fallecidas y poco más de 200 heridas. De estas últimas muchas han quedado lesionadas de por vida y otras aún afrontan un complejo proceso de rehabilitación. La vida no será la misma para ellos.

Involucran a otros organismos
Estas acciones legales se dirigen contra Antonio Espaillat López, Ana Grecia López y la razón social Inversiones E y L, S.R.L., propietarios del centro nocturno colapsado, y algunas también involucran al Estado y al Ayuntamiento del Distrito Nacional de Santo Domingo.
La fiscal del Distrito Nacional, Rosalba Ramos, anunció la disposición de personal del departamento de Sistema de Atención al Ciudadano para recibir las quejas de los afectados con la petición que se acercaran incluso los heridos con los certificados médicos correspondientes.

Entre las querellas se encuentran las presentadas por la señora Cynthia Mercedes Nadal Porro, madre de Catherine Marie Najri Nadal, una de las víctimas mortales del suceso, quien se reservó el derecho de constituirse en actor civil contra otras personas e instituciones públicas o privadas.
Contra el Estado y el cabildo
Igualmente, los padres de Melissa Yismel Tejada Sosa, de 26 años de edad, y de Gustavo Noel Suero Mella, de 37, quienes también fallecieron en la tragedia, interpusieron sus querellas.
Esta acción legal la presentó el abogado Félix Humberto Portes y fue firmada por los padres de ambos jóvenes, Deyanira Sosa Gómez de Tejada y Wilton Olmedo Tejada, así como por Vianella Mella y Gustavo Antonio Suero Pérez.

La primera querella la presentaron los familiares de Virgilio Rafael Aponte Cruz y Rauny Cedano, quienes también señalaron al Estado y al cabildo capitalino por su presunta responsabilidad en la tragedia que ha estremecido a la sociedad dominicana y al mundo.
¿Nueva evidencia?
Dentro de las investigaciones y el amplio centimetraje que se le ha dado mediáticamente a esta tragedia, asoman ahora nueva evidencia de una foto de la infraestructura antes de desplomarse, que ya había sido publicada y que circulaba por todas las plataformas, pero ahora, haciendo zoom en un área, se aprecia un elemento perturbador.

Resulta que, en la búsqueda de elementos para sustentar la tesis de la sobrecarga o sobrepeso encima del techo, al lado de una de las casetas de zinc; en medio de dos de esas casetas, se observa un hueco de gran tamaño, es decir una rotura grande de la plataforma, que ahora investigan si por ahí se dejaba colar agua y de qué forma habrían ‘tapado’ eso del lado dentro. Por esa razón buscan más fotos y tomas del techo por encima.

Poco se ha hablado sobre esta nueva observación sobre un techo que, claramente, se ve notablemente sobrecargado y anegado, pues, es evidente los charcos de agua que premanentemente había sobre la plataforma donde el señor Espaillat admitió no haber subido jamás.

Los escombros siguen siendo objeto de investigación; los supuestos finos (capas de cemento) que Espaillat negó rotundamente haber colocado en la estructura, pero, que dijo desconocer si los antiguos dueños de la discoteca, es decir los que fundaron el cine El Portal, lo habían hecho o no, lo que a las claras evidencia lo que también admitió el dueño del Jet Set; el techo nunca fue sometido a una inspección.

Por lo pronto, se sigue a la espera de nuevos resultados. Algunos expertos consultados en Santo Domingo, así como periodistas y creadores de contenido en redes sociales coinciden en que «siguen cabos sueltos» y que «hay muchas más imágenes» de las que el mundo conoce.

Hablan de las cámaras internas de seguridad del Jet Set, que debieron registrar visuales del espacio antes y durante su actividad hasta el momento del desplome y de cuyas imágenes no se sabe nada. Lo otro que asoman es que cámaras de seguridad dispuestas afuera, en los techos y/o postes de electricidad contiguos al establecimiento, también habrían recogido, incluso el momento exacto del derrumbe, desde afuera, es decir desde el exterior «¿Dónde están esos videos?» es la pregunta que se hacen.