El equipo local fabricó la goleada con un doblete de Janner Corozo y otro tanto del delantero uruguayo Octavio Rivero. El Barcelona tuvo una noche idílica en la que ganó confianza con el paso de los minutos y donde le salió todo lo que intentó. Su rival, que no contó con el Brujo Martínez, se mostró desdibujado y con juego gris. Ni siquiera pudo destacar el neerlandés Memphis Depay.
Sobre una cancha en mal estado debido a la lluvia, la presión, precisión y efectividad de Barcelona frenó al Corinthians y le ocasionó las fisuras necesarias al sistema defensivo. El portero venezolano jugó de titular y llegó a los tres partidos disputados en la Libertadores, consiguiendo en dos de ellos el arco en cero.
Durante todo el partido hubo dos propuestas muy claras. El equipo local lanzado al ataque y el visitante a la defensiva en su propia zona. La presión del local llevó al cuadro brasileño a cortar el juego con faltas reiteradas. Eso determinó que el árbitro exhibiera la tarjeta amarilla en el primer tiempo al defensa ecuatoriano Félix Torres y por retardar el juego, al portero Hugo Souza.
La insistencia de Barcelona le dio frutos, y un veloz ataque por el costado derecho de Bryan Carabalí terminó en un penalti cometido por Joao Pedro. Corozo se encargó de transformar en gol para abrir la goleada.
En la reanudación del partido, el técnico del Corinthians, el argentino Ramón Díaz, ordenó los ingresos de André Ramalho y André Carrilloen detrimento de Torres y Joao Pedro. Sin embargo, el guion del juego no cambió.
Depay tuvo la mejor ocasión del «Timao»pero su remate desde corta distancia fue atrapado por el portero barcelonista José David Contreras.
Corinthians baja los brazos
El segundo tanto llegó con una jugada de tiralíneas por la banda derecha, iniciada por Carabalí, uno de los mejores del Barcelona, que cedió el balón a Gabriel Cortéz para que se adentrase en el área y pusiese el centro que fue rematado de cabeza por Rivero.
Para entonces Corinthians ya había bajado los brazos frente a un Barcelona insaciable. Así llegó el tercer gol, después de que Corozo recogiese un desvío del portero Souza y, con un disparo preciso, pusiese el balón en la red.
Para redondear la noche, Felipe Caicedo saltó a la cancha para debutar en partido oficial con la camiseta del Barcelona, tras fichar esta temporada por el equipo de sus amores a los 36 años, luego de cerca de año y medio alejado de las canchas. El partido de vuelta se disputará el próximo miércoles en Brasil.