Según el sondeo, correspondiente al segundo trimestre del año, el crecimiento proyectado se redujo del 8% estimado inicialmente a solo 4,2%. Este ajuste refleja un panorama económico más reservado en comparación con los pronósticos optimistas de principios de año.
Dicha encuesta se llevó a cabo entre el 5 y el 23 de agosto de 2024, y abarcó a 131 gremios pertenecientes a sectores claves.Tales como agricultura, manufactura, comercio, construcción, turismo y servicios financieros, entre otros. Las regiones incluidas en el estudio fueron la región central capital, centro-occidental, Andes, Llanos, Oriente y el sur del país.
Sectores con menor y mayor proyección de crecimiento económico, según Fedecámaras
Entre los sectores con menores expectativas de crecimiento se encuentran el turismo, que proyecta un decrecimiento del -0,4%. También el comercio con un leve aumento del 0,5%, y la agricultura con 0,7%.
Por otro lado, el sector de las comunicaciones y la manufactura se destacan como los más prometedores, con expectativas de crecimiento del 10% y 5,7%, respectivamente. Asimismo, sectores como la construcción y los servicios inmobiliarios se mantienen por debajo del promedio, con proyecciones del 3,2% y 3,9%.

No obstante, los principales obstáculos que enfrentaron las empresas durante el segundo trimestre de 2024 incluyen el limitado acceso a financiamiento bancario (14,7%). Así como la situación política del país (13,4%) y el entorno macroeconómico (13,1%). Otros factores importantes fueron la presión fiscal, las fallas en los servicios públicos y la inseguridad jurídica.
Con respecto al sector laboral, la encuesta de Fedecámaras señaló que se mantuvo estable, mientras que la Remuneración Promedio Mensual privada presentó una subida del 1,7%, con respecto al primer trimestre del año.
Además, el índice de confianza del empresariado aumentó 5,1%, con relación al segundo trimestre del 2023.
Impacto de las fallas eléctricas y de combustible
El estudio también destacó que 91% de los empresarios reportaron problemas significativos debido a las fallas en el suministro eléctrico. Mientras que 88% afirmó que la falta de combustible afectó negativamente sus operaciones. Estos inconvenientes fueron especialmente notorios en sectores como manufactura, turismo, comercio y agricultura.