Se registraron 15 venezolanos muertos cuando un autobús chocó con dos vehículos y cayó en un precipicio. La vicepresidenta de Nicaragua, Rosario Murillo, expresó que se dio inicio a las coordinaciones junto a las autoridades venezolanas para identificar y repatriar a las víctimas.
Murillo explicó que habrá que contar con el consentimiento de las familias de los fallecidos para proceder a la repatriación de los cuerpos. “Sus familias tienen que dar su consentimiento para la repatriación de los cuerpos y en eso estamos, indagando, ubicando y sobre todo queriendo contar lo más rápido posible con el consentimiento para que ellos reciban, como cada uno de ellos decida a sus seres queridos”, dijo a través de medios nicaragüenses.
Por su parte, las autoridades venezolanas aún no se han pronunciado con respecto al accidente que cobró la vida de 15 migrantes venezolanos y dejó huérfana a una niña de 2 años que viajaba junto a sus padres.
Alfredo Palma, conductor del autobús, se encuentra detenido, informaron las autoridades. El bus cubría la ruta entre Managua y Jalapa, un municipio cercano a la frontera norte de Nicaragua con Honduras, una ruta utilizada habitualmente por migrantes irregulares.
Nicaragua se ha convertido e un país de tránsito para los venezolanos que buscan seguir la ruta desde su país natal, pasando por la selva del Darién, y así llegar hasta Estados Unidos por vías irregulares. Este recorrido lo realizan ante la falta de visas que le exigen todos los países de Centroamérica.
Por: Lcdo. Jaime Ortega/Imagen: Cortesía.