Entre las calles Corondelet con Vargas y Torres de Riobamba, Ecuador, quedó tendido el cuerpo de Salazar. Su sangre derramada en el suelo, daba cuenta de que estaba sin vida.
Sin embargo, algunos testigos que presenciaron la disputa en la vía pública se la llevaron en una camioneta doble cabina, para que fuese trasladada a una casa de salud donde llegó sin signos vitales. El suceso ocurrió el sábado 13-F.
Identificadas las homicidas
El diario Un Nuevo Día, puntualizó que una mujer ecuatoriana de nombre Silvia Patricia Arango, fue la autora material del crimen. “Llevaba un mes amenazándola de muerte”.
Ante los reiterados señalamientos por parte de Arango, la falconiana se dirigió en reiteradas oportunidades hacía los comandos policiales para denunciar lo sucedido, pero la toma de sus palabras eran desestimadas ante las carcajadas de las autoridades.
La homicida habría tenido una cómplice, quien quedó identificada como: Lina Markines. “Ella le rocío gas pimienta en los ojos para dejarla indefensa, siendo así presa fácil del ataque con arma blanca”, siguió narrando el citado medio.
Dejó 2 gemelos a la intemperie
El sufrimiento de la venezolana Diocelys Salazar, es aún mayor. La joven dejó dos gemelos de 3 años, en la orfandad y sin algún pariente que se haga cargo de ellos, pues unos están en Coro y otros fuera del país.
Respecto al crimen, Leyra Jiménez, quien se identificó como su hermana, expresó por su cuenta de Instagram: “¿Cómo comenzar hermana? ¿Cómo describir esta impotencia y dolor que tenemos? Te arrebataron la vida. Denuncio la muerte de mi hermana, le quitaron la vida a mi hermanita. ¡Ayúdenme por favor a difundir! Una mujer ecuatoriana. No encuentro palabras para expresar todo lo que siento. Hoy me tocó a mí. Me mataron a mi hermana. ¡Tu muerte no quedará impune!”, expresó.