En una noche de pesadilla para los azulgranas, que llegaban con cinco victorias, el Juventus le arrebató la primera plaza, que normalmente ofrece un mejor sorteo de octavos, gracias a los tantos de penal de Ronaldo al 13 y 52 y al remate acrobático del estadounidense Weston McKennie al minuto 20.
Por primera vez desde la salida del portugués del Real Madrid rumbo a Italia en 2018, los jugadores que han dominado el fútbol desde hace más de diez años se reencontraron. Tras un abrazo cariñoso, el fútbol puso a cada uno en su sitio.
A Ronaldo, letal, le bastó un balón largo por la izquierda para sacar un penal a un novato como el uruguayo Ronald Araujo, de 21 años, que cargó excesivamente sobre el luso. Ajustició a Marc André Ter Stegen desde el punto fatídico con un disparo por el centro.
En la segunda parte ‘CR7’ repitió, esta vez engañando al arquero, después de que el francés Clement Lenglet cometiera un absurdo penal al tocar el balón con la mano. Su error provocó que fuera sustituido por su compatriota Samuel Umtiti.
Entre medias, el Barcelona, despistado y vulnerable en defensa, a imagen del equipo que ha concedido cuatro derrotas en la Liga, se encomendaba completamente a Messi.
El argentino, como viene siendo norma esta temporada, probablemente la última que jugará con los azulgranas, se mostró poco acertado, multiplicando los disparos sin éxito ante una institución como Gigi Buffon, invulnerable en el marco de la Juve a sus 42 años.
«Un 0-3 deja lugar para mejoras. En algunos momentos no estuvimos muy preparados, hicimos fallos que no pueden pasar. Y ellos tienen una calidad que de nada te meten un gol», analizó Ter Stegen nada más finalizar.