Los tres nuevos casos elevaron a 59 el total de infecciones recientes en la ciudad, incluidos 25 empleados de un complejo hotelero donde trabajaba la mujer y que atiende a personal militar de Estados Unidos. La estadounidense acababa de regresar de vacaciones en Grecia, y por ahora no se sabe si se contagió antes o después de su regreso, señala The Local.
El gobernador de Baviera, Markus Soeder, calificó el brote en Garmisch-Partenkirchen como «un caso típico de estupidez», porque la mujer, de 26 años, se fue de fiesta a pesar de tener síntomas de covid-19 y de estar esperando el resultado de una prueba. Soeder dijo que «tal imprudencia debe tener consecuencias» e indicó que la mujer, que no ha sido identificada, podría recibir una multa severa.
«La señora tuvo síntomas, estuvo en una instalación de pruebas y se le dijo que se quedara en cuarentena por los síntomas, pero no lo hizo», afirmó el portavoz de la ciudad, Stephan Scharf. Las autoridades están investigando el caso, y creen que el número elevado de contagios en la zona se debe a un ‘supercontagiador’, que sería la referida estadounidense.
Debido al brote, las autoridades implementaron el toque de queda para bares y restaurantes a partir de las 22 horas en toda la localidad, de unos 26.000 habitantes, y prohibieron reuniones de más de cinco personas. Aún se esperan los resultados de unas 300 pruebas realizadas este lunes.