Castillo, fue asesinada por su hija, quien quedó identificada como: Rosángela Arias Castillo, de 34 años. El crimen lo perpetró a golpes y puñaladas.
Medios locales indicaron que la homicida podría sufrir de esquizofrenia, por lo que se investigan las causas.
Vecinos de la zona informaron a las autoridades de la policía científica, sobre fuertes gritos con dolor, que sobresalían de la vivienda de la víctima.
Cuando la comisión se apersonó al lugar, los detectives fueron recibidos por la presunta homicida, quien les permitió la entrada para revisar la casa. ‘La cordialidad’ de la mujer, distorsionaba la denuncia emitida por los ciudadanos.
Sin embargo, al ingresar, rastros de sangre se visualizaba en el área. Las manchas conducían al cuarto de la vivienda. Allí, se encontraba el cadáver de la quincuagenaria en posición cúbito dorsal y tendido en el suelo, mientras en la cama seguía el cuchillo con el perpetró el asesinato.