Los docentes aseguran que los salarios que perciben no les alcanza para cubrir sus necesidades básicas.
Cabe recordar que un número importante de docentes han tenido que abandonar las aulas para dedicarse a otro oficio, ya que enseñar, tarea que escogieron por vocación no es rentable en un país que atraviesa por la peor crisis económica de toda su historia.
Otros han tenido que tomar las maletas y huir del país en busca de un mejor futuro, porque «quedarse en Venezuela y vivir de la educación es condenarse a morir de hambre».
Mientras tanto, en los planteles se nota cada día más algo de soledad producto de la deserción estudiantil y docente.
Recientemente, fue incrementado el valor del salario mínimo, sin embargo, lo que debería ser alegría para la mayoría, termina siendo tristeza. Los venezolanos afirman que padecen más cuando se hacen ese tipo de aumentos, porque los productos suben descontroladamente y quedan en las mismas y hasta peor.
Instan al Ejecutivo nacional a tomar las medidas económicas correctas para contrarrestar la hiperinflación devastadora.