Rebolledo alertó en declaración a los medios, que las condiciones climáticas son “iguales” a las que se vivieron en los incendios del año 2017 que provocaron 11 fallecidos, 1.603 casas destruidas y unas 600.000 hectáreas arrasadas, una situación que fue calificada por los expertos como una de las mayores tragedias que haya sufrido la nación.
“Estamos en una condición exactamente igual que tuvimos en el año 2017 desde el punto de vista velocidad del viento, sobre los 20 kilómetros por hora de temperatura, sobre los 30 grados; y con una humedad en la vegetación de menos del 30 %. Estas tres condiciones son suficientes para que se active la alerta máxima y que la gente tenga consciencia de ello”, agregó.
A pesar de esta situación, el representante de la Conaf afirmó que desde el fuego que arrasó el país en 2017, se ha “aprendido” y aumentado “la coordinación, planificación y capacitación”.
Durante la mañana de este viernes se controló el incendio en la localidad de Limache, 125 kilómetros al noroeste de Santiago, y que ayer destruyó más de cincuenta casas y afectó a 18,5 hectáreas.