A menos de diez minutos en coche del velatorio de Óscar, escenas de dolor se repetían en el sector de Santa Marta entre familiares y amigos de Katty, cuyo ataúd yacía bajo una carpa en el patio de la casa de su madre. La alfombra roja que conducía al féretro también llevaba a un conjunto de fotografías de Katty y en una de ellas se leía: “Te queremos de vuelta con vida”.
Como el de Óscar, el féretro de Katty estaba cubierto por la bandera de Ecuador y rodeado de flores y velas, que esperaban la misa antes de ser llevado al cementerio general de Santo Domingo, donde también será enterrado Óscar por la tarde. Adelaida Pinargote, madre de Katty rememoró que su hija, de 20 años, “era alegre, le gustaba bailar, divertirse, (era) cariñosa, buena hija y buena madre” de Valentina, de 4 años.
“Ese es el único regalo que me dejó ella y tengo que cuidarle y protegerla”, dijo Pinargote, quien pidió “justicia” para que la muerte de su hija no quede impune. Insistió en que no tuvieron apoyo estatal y consideró que se debe seguir luchando, “que (se) encuentren a los culpables y paguen. Ella (Katty) no se merecía una muerte como le hicieron”, subrayó al asegurar que “no eran animales para que los hayan matado como lo hicieron”.
Los cadáveres de Velasco y Villacís fueron hallados en una zona selvática del municipio de Tumaco (Nariño), una de las regiones más convulsas de Colombia por la presencia de diferentes grupos armados ilegales y la proliferación de cultivos de coca. El director de Medicina Legal, Carlos Valdés, detalló que luego de las autopsias se determinó que el asesinato de los ecuatorianos se produjo por “múltiples heridas” ocasionadas con armas “cortantes y cortopunzantes” a “nivel de cuello y tórax”.
“La causa de la muerte es anemia aguda, secundaria a la lesión producida por estos cortes en los vasos sanguíneos. La manera de muerte es una muerte violenta tipo homicidio”, explicó Valdés el pasado miércoles, cuando se identificó a los cadáveres. Las autoridades atribuyeron el secuestro y asesinato de la pareja al disidente de las Farc Walter Patricio Arizala Vernaza, alias Guacho, también responsable -según los gobiernos de Ecuador y Colombia-, del secuestro en marzo y posterior asesinato de tres integrantes de un equipo del diario quiteño El Comercio, cuyos restos fueron repatriados la semana pasada.