La verdad, creo que muchas de las personas que piensan que emigrar es de cobardes, están totalmente equivocados. Son muchos los venezolanos que han dejado familia, amigos, trabajos, entre otras cosas, para salir de un país que se encuentra secuestrado por quienes hoy lo gobiernan, un país en la desidia, un país sumergido en un abismo del cual durará años para poder salir, un país en el cual la delincuencia hace lo que le da la gana, un país en donde las oportunidades son mínimas para poder crecer (a menos de que estés enchufado).
Hay casos de venezolanos profesionales que en la actualidad se encuentran en Colombia, tratando de conseguir un empleo estable para poder ayudar a su familia. Este es el caso de Juan Camilo González, que según los medios de comunicación, es un licenciado en turismo, y que se encuentra en las calles de Bucaramanga sobreviviendo lejos de su país y durmiendo en las calles de esa ciudad.
Asimismo en Bogotá, capital de Colombia, hay miles de personas que salieron de diferentes partes de Venezuela a buscar un mejor futuro, pero sobre todo, trabajar para ayudar a sus seres queridos. En Bogotá hay policías activos, ex funcionarios policiales, ingenieros, periodistas, médicos, es decir, un sinfín de profesionales que llegaron a esa ciudad a tratar de ganar un poco más, enviar dinero a sus familiares y poder lograr la estabilidad que en un país como Venezuela no han podido encontrar.
En Bogotá han llegado profesionales que han dormido en las calles exponiéndose a un frió incesante, y sobre todo poniendo en riesgo su vida. Por otra parte han aterrizado en la capital neogranadina, quienes han tenido que comer pan con agua durante una semana para poder sobrevivir.
No es de cobardes emigrar, pero en las distintas latitudes hay casos de casos. Los venezolanos están repartidos por varias partes del mundo. Países de Sudamérica, centro américa, Europa, han sido los atractivos de quienes están buscando una mejor vida, lejos de la frontera tricolor.
No es de cobardes, salir de su zona de confort, llegar a un lugar desconocido, con gente desconocida y comenzar de cero. Detrás de esos que llaman cobardes por irse de Venezuela, hay sentimientos, nostalgia y sobre todo muchas ganas de regresar a un país que les brinde las oportunidades de crecer.