Nuestras croquetas son un manjar que deberíamos dar a conocer mucho más por el mundo. Conquistan, y con razón, a todo el que las prueba; a pesar de que en otras gastronomías tienen elaboraciones similares, una buena croqueta tiene algo único, irresistible, y que conecta tanto con la alta gastronomía como con la cocina más hogareña y nostálgica.


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Siete recetas de croquetas y cinco utensilios para que te salgan perfectas

Modernidades aparte, seguimos asociando las croquetas a la cocina tradicional, y afortunados son los que aprenden sus secretos directamente de la familia. La elaboración no es complicada aunque, eso sí, tiene sus trucos. ¿Aún no te has animado a hacer tus propias croquetas? Empieza a practicar con las recetas que te proponemos y, si se te resiste la masa, aprovecha la ayuda de algunos utensilios para que te salgan perfectas.
Recetas de croquetas clásicas
Antes de empezar a experimentar con versiones más innovadoras hay que aprenderse las más básicas. No existe «la» receta única y válida de croqueta tradicional, pero sí que todos tenemos en mente ciertas variedades de croquetas que son ya todo un clásico de nuestra gastronomía.

Podemos por ejemplo comenzar con la receta de croquetas de jamón ibérico y huevo duro, una combinación típica de ingredientes a la que es difícil resistirse. Invertir en un buen jamón y controlar la cocción del huevo para que no quede muy pasado son dos cuestiones fundamentales, previas a la propia elaboración de la receta, que ya aseguran el éxito.

Cualquier amante de las croquetas debería conocer las de Francis Paniego, toda una leyenda gracias a la receta familiar que aprendió de su madre. Su receta de croquetas de pollo y jamón es puro sabor tradicional, pero aplicando además una técnica precisa y todos los trucos que demuestran una larguísima experiencia. Cremosísimas y llenas de sabor, esta es la receta para emularlas en versión doméstica en nuestra cocina.

Si somos más de sabores marineros podemos recurrir a otro clásico, imprescindibles sobre todo cuando se acerca la Cuaresma y la Semana Santa, pero deliciosas en cualquier momento del año. Las croquetas de bacalao son casi un icono de nuestra cocina que triunfan tanto en los hogares como en bares y restaurantes de todo el país. Esta es la receta más pura, sin ningún vegetal ni otro ingrediente añadido, dando todo el protagonismo del relleno a la bechamel con pescado.

También con puro sabor a mar son las croquetas de gambas, que tienen además un pequeño truco para lograr un sabor mucho más intenso. Para ello hay que empezar preparando un caldo con las peladuras mientras que se añade a la bechamel de la masa el interior de las cabezas; no es una receta complicada aunque sí algo más laboriosa, pero el resultado merece mucho la pena.
Recetas de croquetas originales
Puesto que la croqueta no es más que una bechamel rebozada y frita, podemos ponernos todo lo creativos que queramos a la hora de elaborar el relleno. Solo hay que dar con el equilibrio adecuado de ingredientes para no estropear la cremosa textura final, y lograr una explosión de sabor en la boca sin tampoco llegar a saturar.

Quien busque algunas ideas para sorprender en casa con croquetas más originales, puede empezar con las llamativas croquetas de calamar en su tinta. El tono oscuro que presentan llama mucho la atención, pero es su fantástico sabor lo que las convierte en ganadoras. Un buen consejo es picar muy menudo el calamar para que se funda casi con la bechamel, y, como siempre, dejar enfriar varias horas la masa.

El pollo ya tenemos claro que es un ingrediente clásico de las croquetas, y estupendo también en forma de sobras, pero para darle una vuelta de tuerca podemos animarnos con las croquetas de pollo al curry. Si bien se pueden elaborar con sobras de plato de cocina india, son tan sabrosas y vistosas que merece la pena preparar el curry desde cero -y realmente nos puede llevar solo unos 10 minutos-.

Finalmente tenemos unas croquetas vegetarianas que harán las delicias de los más queseros, unas sabrosísimas croquetas de queso y mostaza de Dijon que además se pueden preparar con nuestro queso favorito o el que tengamos por casa. Redondas o alargadas, son un picoteo adictivo que podemos acompañar con una ensalada para una cena deliciosa.
