Sin embargo, al ser uno de los jueces federales de mayor edad, han surgido dudas sobre si es la persona idónea para presidir lo que podría ser un juicio prolongado contra el exmandatario venezolano, quien se enfrenta a acusaciones de narcotráfico.
«El tema de la edad no puede ser ignorado», declaró a la AFP Shira Scheindlin, exjueza federal de Nueva York.
A pesar de ello, Scheindlin describe a Hellerstein, nacido en 1933, como un juez «muy inteligente y astuto».
Egresado de la Universidad de Columbia, Hellerstein sirvió como abogado militar dentro del cuerpo jurídico de las fuerzas armadas entre 1957 y 1960.
En 1998, fue nominado por el entonces presidente Bill Clinton como juez del distrito sur de Nueva York.
«Una reputación merecida»
Entre sus casos más destacados se encuentran los juicios civiles relacionados con los ataques del 11 de septiembre de 2001, así como los vinculados al trato de la CIA a detenidos por «terrorismo» y los abusos cometidos contra prisioneros en cárceles de Estados Unidos en Irak y Afganistán.
Desde 2011, el magistrado ha estado al frente del proceso por narcotráfico contra Hugo «el Pollo» Carvajal, exdirector de la inteligencia militar venezolana, caso en el que Maduro fue incluido en 2020.
En 2024, Hellerstein ya sentenció a otro implicado en este caso, el mayor general retirado venezolano Cliver Alcalá, a 21 años y ocho meses de cárcel.
También ha tenido roces con el expresidente Donald Trump, a quien le negó una petición para trasladar de Nueva York a un tribunal federal su juicio por falsificación de registros para ocultar pagos a la exactriz de cine para adultos Stormy Daniels.
Además, el año pasado, bloqueó un intento del gobierno de Trump de deportar a presuntos pandilleros venezolanos sin una audiencia judicial.
«Hellerstein tiene una merecida reputación de buscar justicia en cada caso y de ser independiente e imparcial», afirmó Carl Tobias, profesor de derecho de la Universidad de Richmond.
En una decisión histórica de 2015, Hellerstein ordenó al gobierno de Estados Unidos publicar una gran cantidad de fotografías que evidenciaban abusos contra detenidos en Irak y Afganistán.
También supervisó el juicio en el que el banco francés BNP Paribas fue declarado cómplice de atrocidades en Sudán, resultando en una condena para la entidad de pagar 20,75 millones de dólares a las víctimas.
Un juicio de interés público
La sorpresiva detención de Maduro en enero, durante una operación militar estadounidense en Caracas, ha centrado la atención pública en el caso y en el juez responsable.
Según un reporte de The New York Times, Hellerstein fue visto durmiendo durante un juicio el año pasado y tuvo que ser despertado por sus asistentes.
Su capacidad de concentración será un punto clave en el caso de Maduro, ya que la disputa legal entre la defensa y la fiscalía amenaza con extender el proceso.
«Este caso podría no llegar a juicio hasta dentro de uno o quizás dos años. Para entonces, él tendría 93 o 94 años», señaló Scheindlin.
Y agregó: «No tengo ninguna duda de que estaría en condiciones de juzgar el caso mañana. Pero el caso no se juzgará mañana».
La siguiente audiencia de Maduro está programada para el jueves, día en que deberá presentarse ante el juez junto a su esposa, Cilia Flores, quien también se ha declarado no culpable.