Ocho ministros de Energía pertenecientes a este influyente grupo, incluyendo representantes de Arabia Saudí, Rusia, Irak, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Kazajistán, Argelia y Omán, serán los encargados de tomar esta decisión. Es relevante recordar que, en 2023, estos mismos miembros acordaron recortes voluntarios con el objetivo de estabilizar los precios del combustible.
Si la propuesta de incremento es aprobada, marcaría el octavo ajuste al alza desde el mes de abril. Estos incrementos han variado entre 137.000 y 548.000 bd, sumando un aumento total en las cuotas de producción que supera los 2,5 millones de barriles diarios (mbd). Esta cifra representa aproximadamente el 2,4% de la demanda global de petróleo.
Con estas potenciales subidas, la OPEP+ estaría revirtiendo dos importantes recortes voluntarios que se implementaron durante 2023. El primero, de 2,2 mbd, fue asumido en gran medida por Arabia Saudí y Rusia, mientras que el segundo, de 1,65 mbd, se distribuyó entre los ocho miembros del grupo que ahora se reunirán.
Los expertos en el sector energético perciben esta política como una modificación significativa en la estrategia de la OPEP+. Señalan que Arabia Saudí estaría impulsando un enfoque centrado en la recuperación de la cuota de mercado, incluso si eso implica aceptar precios del crudo más bajos, en contraposición a la política previa de sostener las cotizaciones mediante reducciones drásticas en la extracción.
Durante la semana, diversas informaciones de prensa circularon especulando sobre un posible aumento sustancial en la producción, que llegaría hasta los 500.000 barriles diarios, triplicando la cifra acordada para octubre. Sin embargo, la OPEP+ emitió un comunicado en sus redes sociales, una acción poco común, desmintiendo estas versiones y calificándolas de «inexactas y engañosas».