Guerrero difundió un material audiovisual en el que ratificó que su organización se mantendrá en pie de guerra. Este pronunciamiento surgió como respuesta a la intervención realizada el 10 de agosto en un territorio donde convergen miembros del ELN y el Frente 33 de las FARC.
Durante el despliegue, las unidades militares irrumpieron en un sector ocupado por insurgentes, logrando incautar armamento, pertrechos de guerra, equipos de comunicación y diversos suministros logísticos.
En el lugar, las autoridades también hallaron dos búnkeres y cinco campamentos improvisados que, según los reportes oficiales, eran utilizados para garantizar la permanencia y el desplazamiento de los integrantes de este grupo armado.
Esta maniobra militar se llevó a cabo apenas tres días después de que De la Espriella asumiera la Presidencia de Colombia. Desde su llegada al Ejecutivo, el mandatario ha dejado clara su postura frente a las organizaciones irregulares, descartando de plano cualquier posibilidad de diálogo.
El jefe de Estado ha reiterado su respaldo absoluto a las fuerzas militares como eje central de su estrategia de seguridad. “Aprendimos que cuando el gobierno respalda la fuerza pública y cumple su deber, la violencia retrocede”, señaló.
En su discurso de investidura, De la Espriella fue enfático al advertir que los grupos armados solo tienen dos alternativas: someterse al imperio de la ley o enfrentar la fuerza decidida del Estado colombiano.
Ataques con drones
Paralelamente, la implementación de drones equipados con explosivos ha ganado terreno en el conflicto armado colombiano. Esta táctica ha causado víctimas tanto entre el personal de seguridad como en la población civil.
Un soldado perdió la vida y otros cinco resultaron heridos en las cercanías de Ábrego, en Norte de Santander, tras ser blanco de un ataque con artefactos lanzados desde drones. Este incidente representa el tercer atentado de esta naturaleza reportado en la zona en menos de una semana.
La agresión ocurrió durante la noche del sábado contra el Grupo de Caballería Liviano No. 7, cuyos efectivos realizaban labores de patrullaje en Ábrego cuando fueron sorprendidos por los dispositivos explosivos.
La Trigésima Brigada del Ejército confirmó el suceso mediante un comunicado oficial emitido el domingo, en un contexto de creciente presión militar y confrontación armada en la región.