Esta determinación, comunicada por el presidente Abelardo de la Espriella, pone de manifiesto la gravedad de este desastre natural que mantiene a los cuerpos de socorro y organismos de seguridad en máxima alerta y desplegados en el territorio.
A través de este decreto, el Estado colombiano extiende sus condolencias a los allegados de los fallecidos, buscando brindar un acompañamiento institucional a las comunidades que enfrentan el proceso de recuperación tras el impacto del movimiento telúrico.
El saldo de víctimas asciende a 240
Las labores de búsqueda y rescate siguen en marcha, lo que permite a las autoridades actualizar constantemente el balance de la emergencia. Según los informes oficiales de las regiones afectadas, el número de personas fallecidas se sitúa cerca de 240, mientras los especialistas continúan rastreando posibles sobrevivientes bajo las estructuras colapsadas.
Entre las localidades que reportaron los mayores daños materiales y humanos se encuentran:
- Cali
- Pereira
- Quibdó
- Manizales
- Armenia
El desastre ha dejado un saldo preocupante de ciudadanos heridos, familias que han perdido sus hogares y edificaciones con daños estructurales severos. Los organismos competentes trabajan arduamente para consolidar un informe definitivo sobre la magnitud de los daños.
Operaciones de rescate y vigilancia
Las brigadas de emergencia mantienen sus operaciones en las zonas donde se registraron desplomes de edificaciones. Bomberos, rescatistas y personal médico se encuentran desplegados en las áreas críticas para brindar asistencia inmediata y localizar a los desaparecidos.
Asimismo, las autoridades mantienen un monitoreo constante sobre las construcciones que presentan grietas o daños, debido al peligro inminente que suponen tanto para los habitantes como para los equipos de rescate que operan en el lugar.
Cabe recordar que el movimiento telúrico, con una magnitud de 7,4, tuvo su epicentro en el departamento del Chocó y fue percibido con intensidad en diversas ciudades del territorio colombiano.