El impacto del movimiento telúrico ha sido devastador, provocando el colapso de 61 edificaciones y dejando un total de 1.575 viviendas con daños severos. El departamento del Chocó se reporta como una de las zonas con mayores afectaciones, registrándose múltiples personas heridas tras el evento sísmico.
La ciudad de Cali también ha sufrido daños estructurales de gran magnitud. El alcalde local, Alejandro Eder, informó que al menos 20 edificaciones se desplomaron, dejando a ciudadanos atrapados bajo los escombros. Ante esta situación crítica, Eder ha solicitado apoyo urgente a las autoridades de Bogotá y Medellín para el envío de equipos de rescate especializados, instando a la población a mantener la calma y evacuar edificaciones que presenten grietas visibles.
Adicionalmente, la Aeronáutica Civil notificó la suspensión de las operaciones aéreas en seis aeropuertos del país, específicamente en Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cartago y Buenaventura, debido a los daños sufridos en sus instalaciones.
Declaratoria de desastre nacional
Desde el Puesto de Mando Unificado en Bogotá, el presidente Abelardo de la Espriella anunció la aprobación de la declaratoria de desastre de carácter nacional. Esta medida administrativa permite la movilización inmediata de recursos para atender la emergencia. Aunque esta acción no equivale a un estado de emergencia económica y social que otorgaría facultades legislativas al mandatario, diversos congresistas han instado al Ejecutivo a considerar dicha declaratoria para ampliar las capacidades de respuesta ante la magnitud de la tragedia.