Fuentes cercanas al caso confirmaron que tanto García como Peña se encuentran actualmente bajo la protección del personal del Consulado de Colombia en territorio venezolano, donde están siendo evaluados médicamente mientras se ultiman los detalles para su reencuentro con sus seres queridos.
Javier Giraldo permaneció recluido durante cuatro años y ocho meses. Durante este lapso, fue trasladado por tres centros penitenciarios: la sede de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim) en San Cristóbal, posteriormente en Boleíta, Caracas, y finalmente en el centro penitenciario Rodeo III, ubicado en el estado Miranda. Su detención ocurrió en septiembre de 2021, enfrentando cargos por terrorismo, asociación para delinquir, financiamiento al terrorismo, traición a la patria y conspiración con gobiernos extranjeros.
Por su parte, Luis Peña, quien residía en el estado Mérida, estuvo privado de su libertad durante un año y nueve meses, tras ser aprehendido en 2024, después de los comicios presidenciales del 28 de julio. Tras su detención, fue llevado al Internado Judicial de Barinas, donde presentó complicaciones de salud relacionadas con su presión arterial y su sistema respiratorio.
Estas liberaciones se produjeron apenas horas después de que el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, informara sobre la excarcelación de 300 presos políticos, de un total de más de 600 casos registrados por la organización no gubernamental Foro Penal.