El encuentro tuvo como objetivo principal proponer soluciones técnicas para optimizar áreas críticas que inciden directamente en el bienestar de la población. Durante la jornada, once profesionales abordaron temas como el suministro de agua potable, avances tecnológicos, estándares de calidad, transporte, construcción, ambiente y el sector industrial.
El futuro del Sistema Eléctrico Nacional
El ingeniero Luis Ramírez, especialista en energías alternativas, presentó un análisis detallado sobre la realidad y las perspectivas del Sistema Eléctrico Nacional (SEN). Ramírez subrayó la necesidad imperativa de incorporar fuentes de energía limpia a la matriz energética del país, señalando que el sistema atraviesa actualmente una fase de recuperación que involucra los procesos de generación, transmisión y distribución.
De acuerdo con el experto, la rehabilitación de la infraestructura eléctrica demanda una inversión significativa y una planificación estratégica ejecutada por etapas. La propuesta inicial prioriza el rescate del parque termoeléctrico y la optimización de la generación hidroeléctrica, la cual sigue siendo la columna vertebral del suministro en Venezuela.
Ramírez planteó la incorporación de energías eólica y fotovoltaica, estimando que el país requiere sumar entre 3000 y 4000 MW, lo que supondría una inversión cercana a los 2500 millones de dólares. El especialista destacó que Venezuela cuenta con condiciones geográficas y climáticas privilegiadas para estas tecnologías, similares a las implementadas con éxito en naciones como Colombia y México.
La importancia del respaldo energético
Por su parte, Manuel Pérez, ingeniero electricista y representante del sector de baterías industriales, enfatizó que la acumulación de energía es un componente indispensable para cualquier solución a largo plazo. Según Pérez, la innovación en sistemas de protección y respaldo es vital para garantizar la continuidad del suministro ante fluctuaciones en la red principal.
El experto explicó que la generación de energía pierde eficiencia si no se cuenta con mecanismos robustos para su almacenamiento y distribución controlada. En este sentido, el ingeniero Alexis Barroso concluyó que sin un flujo eléctrico estable, moderno y confiable, cualquier esfuerzo por reactivar el aparato industrial o elevar la calidad de vida de los venezolanos carecerá de una base sólida, advirtiendo que el desarrollo nacional está intrínsecamente ligado a la estabilidad del servicio eléctrico.