Del grupo de expulsados, cinco eran de nacionalidad venezolana y fueron llevados hasta el paso fronterizo en Cúcuta debido a conductas reiteradas e incumplimientos de la normativa migratoria que ponían en riesgo la seguridad local. Las autoridades afirmaron que el procedimiento se llevó a cabo de forma segura y con pleno respeto a los derechos humanos.
De manera simultánea, dos individuos de nacionalidad boliviana fueron interceptados en el aeropuerto internacional Palonegro mientras intentaban abordar un vuelo a Panamá utilizando documentos fraudulentos para hacerse pasar por ciudadanos colombianos. Ambos quedaron a la orden de los organismos competentes y luego fueron enviados a Bogotá para concretar su expulsión hacia Bolivia.
Mauricio Jiménez, quien funge como Coordinador del Centro Facilitador de Servicios Migratorios en Bucaramanga, detalló que estas medidas son parte de un reforzamiento de los operativos de control y seguridad migratoria en la ciudad.
“Se intensificarán las verificaciones migratorias en zonas de interés turístico y se aumentará la supervisión en los principales terminales de viajeros, con el fin de asegurar la protección durante la Semana Mayor”, señaló el funcionario.
De acuerdo con datos oficiales, durante el año 2025 se aplicaron 108 medidas de expulsión y deportación en Bucaramanga. En lo que va de 2026, la cifra ya alcanza los 32 casos, evidenciando un aumento significativo en la fiscalización migratoria y la vigilancia en la región.
El objetivo de estas acciones es la prevención de delitos, la protección de los habitantes y la garantía de que todos los viajeros cumplan con las leyes migratorias, consolidando así la seguridad en la capital de Santander durante una de las épocas de mayor afluencia turística.