«Creo que tendré el honor de tomar Cuba. Eso estaría bien. Sería un gran honor tomar Cuba de alguna forma. Me refiero a que, ya sea liberándola o tomándola; creo que podría hacer lo que quisiera con ella», declaró el mandatario en una conversación con la prensa.
Trump sostuvo que, en la actualidad, la isla es «una nación muy débil». «Es una nación fallida. No tienen dinero, no tienen voluntad, no saben nada», sentenció. De igual manera, hizo referencia a que ha sido dirigida por líderes «muy violentos», nombrando a Fidel Castro y su hermano Raúl. «Extremadamente violentos. Así es como gobernaban. Recurrieron a la violencia», agregó.
Simultáneamente, el líder estadounidense ofreció elogios para la nación insular y sus ciudadanos. La describió como una «isla preciosa» con un «paisaje bonito», y a los cubanos como «gente estupenda». Indicó que conoce a «muchísimos» de ellos, cuyas familias residen en EE.UU. y anhelan volver a su país de origen.
«Quieren volver, muchos cubanos habrían dicho que les encantaría regresar. Cuba tiene su propio encanto, con su turismo y todo lo demás. Es una isla maravillosa, con un clima estupendo», prosiguió.