A través de un comunicado en redes sociales, Rodalies, la operadora del servicio, confirmó el restablecimiento de sus operaciones desde las primeras horas del día. No obstante, advirtieron que los trenes, aunque ya en movimiento, podrían presentar demoras mientras la operatividad se recupera por completo.
Por su parte, la administración regional catalana detalló que «la oferta de trenes en cada línea se incrementará progresivamente». Adicionalmente, se dispuso el refuerzo del transporte interurbano con la incorporación de cien autobuses nuevos para atender la demanda.
El incidente que originó la suspensión ocurrió la noche del martes en la localidad de Gelida, cuando un tren de cercanías impactó un muro de contención derrumbado sobre los rieles. El choque resultó en la muerte del maquinista y dejó a 37 personas heridas. La paralización total de la red afectó gravemente a los 400.000 pasajeros que la utilizan a diario.
Este accidente tuvo lugar solo 48 horas después de la colisión entre dos trenes de alta velocidad en Adamuz, Andalucía, que se saldó con 45 fallecidos. Los especialistas continúan investigando las causas de la que se considera la peor catástrofe ferroviaria del país desde 2013, cuando un descarrilamiento en Santiago de Compostela dejó 80 muertos.
A raíz de esta última tragedia, que conmocionó a toda la nación, España cumplió tres días de luto nacional entre el martes y el jueves. Estos eventos han generado serios cuestionamientos sobre el mantenimiento de la red ferroviaria española, la segunda más grande del mundo después de la de China. En respuesta, el sindicato de maquinistas Semaf ha anunciado una huelga de tres días, del 9 al 11 de febrero, para exigir mayores medidas de seguridad.