Las declaraciones fueron ofrecidas por el director ejecutivo de la firma, Jeffrey Miller, durante una conferencia con analistas posterior a la presentación de los resultados financieros anuales de 2025. La compañía reportó ganancias de 1.283 millones de dólares, lo que representa una disminución del 49 %, y una facturación de 22.184 millones de dólares, un 3 % menos que el período anterior.
«Siempre he creído que el petróleo y el gas son la clave para la recuperación económica de Venezuela», expresó Miller, quien recordó que Halliburton se estableció en el país en 1938 y cesó operaciones en 2019 por las sanciones de EE. UU., aunque mantiene su «impronta» en infraestructura.
«Halliburton conoce este mercado bien, y haremos crecer nuestro negocio allí tan pronto como se resuelvan los términos comerciales y legales, incluyendo una certidumbre en los pagos. Los primeros pasos ya están en marcha», añadió, profundizando en el asunto al responder preguntas.
Miller consideró que la corporación «puede escalar francamente rápido», motivo por el cual ya se encuentran gestionando asuntos de «licencias». Explicó que la empresa tiene la capacidad de movilizar equipamiento globalmente con gran agilidad.
«Aún tenemos una impronta en Venezuela en cuanto a bases de operaciones y todo lo demás, así que llevar equipamiento allí para trabajar es bastante sencillo. Hay operadores en Venezuela hoy, así que creo que hay oportunidades para que volvamos a trabajar más pronto que tarde», detalló.
«Mi teléfono no para de sonar, por lo que respecta al interés en que Halliburton esté allí», agregó.
Sin embargo, admitió que el mercado venezolano se ha «reducido» en comparación con hace una década, cuando generaba ingresos cercanos a los 500 millones de dólares para la firma energética.
Directivos de Halliburton estuvieron en el grupo de empresas petroleras que visitaron la Casa Blanca este mes, luego de que el Gobierno de EE.UU. capturara a Nicolás Maduro y promoviera la reactivación de la industria energética venezolana y la comercialización de su crudo.
Consultado sobre sus proyecciones para el mercado internacional en 2026, Miller destacó que «Latinoamérica lidera en cuanto a crecimiento» y lo calificó como «sobresaliente», haciendo mención específica de Brasil por sus recursos en aguas profundas, así como de Argentina, Ecuador y Guyana.