Las autoridades del condado de Bucks, ubicado al norte de Filadelfia, indicaron que una posible fuga de gas pudo haber sido el origen del estallido en el hogar de ancianos Silver Lake Nursing Home. Tras la detonación y el subsiguiente desplome estructural, varias personas quedaron atrapadas bajo los escombros.
«En este momento, se confirman al menos dos decesos. Sabemos que aún hay un número indeterminado de individuos desaparecidos», declaró el gobernador Josh Shapiro durante una rueda de prensa, información que fue difundida por la agencia AFP.
El jefe de los bomberos de Bristol, localidad donde se encuentra la institución, mencionó que al menos cinco personas están desaparecidas, aunque aclaró que esta cifra es preliminar, ya que «pudieron haberse retirado del lugar con sus familiares».
Al llegar al sitio del siniestro, los equipos de bomberos percibieron un «fuerte olor a gas», añadió el funcionario.
¿Qué se sabe hasta ahora?
La explosión ocurrió a las 14:19 hora local (19:19 GMT) y generó «un colapso estructural significativo, con secciones del primer piso cayendo al sótano y personas atrapadas», detalló el jefe de bomberos. Algunos residentes quedaron inmovilizados en escaleras y ascensores.
El gobernador Shapiro elogió la pronta y valiente respuesta de los bomberos, quienes en algunos casos «cargaban a dos personas en sus espaldas para ponerlas a salvo», según sus palabras.
Shapiro también informó que el edificio había cambiado de propietarios este mismo mes, y que inspectores de salud de Pensilvania realizaron una visita el 10 de diciembre para reunirse con el personal del asilo y desarrollar un plan de actualización de las normativas de las instalaciones.