Lesley A. Woods, fiscal federal, detalló que el jurado ha acusado a los implicados por conspiración para proporcionar apoyo material a presuntos terroristas, con el fin de ejecutar fraudes bancarios, robos, delitos informáticos y blanqueo de capitales.
Según la información de la acusación, el «Tren de Aragua» empleó una técnica de robo denominada «jackpotting» para obtener grandes sumas de dinero en efectivo, las cuales luego eran movilizadas entre sus miembros para disimular su origen ilícito.
Una de las figuras centrales de este caso es alia «Rosita», quien ha sido identificada como líder del grupo criminal y previamente objeto de sanciones por parte del Departamento del Tesoro.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (Ofac) la ha relacionado con la evasión de Héctor «Niño Guerrero», cabecilla de la organización, de la cárcel de Tocorón, en el estado Aragua, en el año 2012, así como con diversas operaciones de lavado de dinero.
La Fiscalía sostiene que Araya Navarro tuvo una participación directa en el esquema de «jackpotting» que afectó a numerosos cajeros automáticos en Nebraska.
Una segunda acusación, formalizada el 21 de octubre de 2025, imputa a otras 32 personas con 56 cargos adicionales, que incluyen fraude bancario, robo a entidades bancarias, daños a sistemas informáticos y acceso no autorizado a sistemas protegidos.
En conjunto, los acusados podrían enfrentar condenas que oscilan entre 20 y 335 años de prisión, dependiendo de la gravedad de los cargos.
Matthew R. Galeotti, fiscal general adjunto interino, afirmó que los acusados «emplearon técnicas metódicas de vigilancia y robo para instalar malware en cajeros automáticos y luego sustraer y blanquear dinero». Subrayó además que una porción de esos fondos fue destinada a financiar actividades terroristas del «Tren de Aragua», organización que ha sido designada como Terrorista Extranjera.
La fiscal Woods enfatizó que «millones de dólares fueron sustraídos de cajeros automáticos en todo Estados Unidos» y que la investigación permitió rastrear el dinero hasta las estructuras de mando del «Tren de Aragua» en Venezuela.
Aseguró que el desarrollo del caso demuestra la eficacia de la coordinación entre las fuerzas del orden y que Nebraska «no servirá de refugio para miembros de una organización terrorista».
Eugene Kowel, agente especial del FBI en Omaha, alertó que el «Tren de Aragua» representa «una amenaza directa para comunidades en todo el país». Por su parte, Mark Zito, jefe de HSI Kansas City, declaró que la organización «no es solo una pandilla criminal, sino una estructura terrorista despiadada» que será perseguida hasta el desmantelamiento de sus redes.
Los documentos judiciales describen al «Tren de Aragua» como una organización criminal transnacional que emergió en Venezuela a mediados de la década de 2000, con presencia en varios países del hemisferio.
Sus actividades delictivas abarcan el narcotráfico, tráfico de armas, trata de personas con fines de explotación sexual, secuestro, extorsión, asesinatos y delitos financieros. En Estados Unidos, desarrollaron una variante del malware Ploutus, capaz de forzar a los cajeros automáticos a dispensar efectivo y eliminar cualquier rastro del ataque.
Solo en el año 2025, el Distrito de Nebraska ha acusado a 67 miembros y líderes del «Tren de Aragua» por delitos federales, en lo que las autoridades califican como una de las operaciones más extensas contra una organización criminal extranjera en territorio estadounidense.