La Comisión Arancelaria del Consejo de Estado chino había anunciado previamente que esta decisión tiene como objetivo materializar los acuerdos logrados por los presidentes Xi Jinping y Donald Trump durante su encuentro en Busan, Corea del Sur.
Durante este periodo, se mantendrá un impuesto adicional del 10% sobre ciertos productos estadounidenses, aunque la lista específica aún no ha sido detallada por Pekín.
Esta suspensión extiende por doce meses la moratoria sobre los llamados «aranceles recíprocos», una respuesta de China a las tarifas impuestas por Washington en el contexto de la guerra comercial.
Paralelamente, Estados Unidos ha disminuido sus aranceles promedio sobre productos chinos del 57% al 47%. China, a su vez, se comprometió a eliminar desde este lunes algunos gravámenes de hasta el 15% sobre bienes agrícolas y energéticos provenientes de EE.UU.
La tregua, con una vigencia de un año, también contempla la reanudación del comercio agrícola bilateral y una flexibilización de los controles chinos sobre la exportación de materiales estratégicos como las tierras raras, un aspecto ya confirmado por Pekín en meses recientes.
La suspensión de las tasas portuarias, que China y Estados Unidos se habían impuesto mutuamente en octubre durante la última escalada comercial previa a la tregua sellada por ambas partes, también entró en vigor este lunes.