El fenómeno meteorológico ha dejado una marca de destrucción sin precedentes en la región. Los servicios de bomberos de Paraná, junto con equipos de salud de municipios aledaños, han atendido a las 432 personas afectadas hasta el momento, según un comunicado emitido por el gobierno de Paraná. De este total, nueve presentan lesiones graves y algunos han requerido intervención quirúrgica.
Adicionalmente, dos personas continúan desaparecidas, si bien las brigadas de rescate siguen recibiendo información de familiares, lo que podría incrementar esta cifra en las próximas horas, según indicó el gobierno local. La Defensa Civil estima que aproximadamente el 80% de la ciudad ha quedado devastada.
Imágenes difundidas en redes sociales evidencian la magnitud de la destrucción, con viviendas completamente arrasadas. «Es un escenario de guerra», declaró al portal G1 el coronel Fernando Schunig, director de Defensa Civil de Paraná. «La posibilidad de que haya más víctimas es grande. Infelizmente, ese tornado golpeó el perímetro urbano de la ciudad y cuando esos eventos ocurren en la parte urbana, realmente el daño es muy grande, es muy letal», advirtió el funcionario.
El gobernador de Paraná, Carlos Ratinho Junior, comunicó a través de X que «las fuerzas de seguridad están en alerta, movilizadas y monitoreando las ciudades afectadas por las fuertes tormentas». Residentes relataron a medios locales que el tornado se hizo presente acompañado de un temporal y fuertes ráfagas de viento.