El primer evento sísmico, registrado a las 07:05 pm (hora local) en Ecuador, alcanzó una magnitud de 6,2 grados. El Instituto Geofísico ecuatoriano detalló que el epicentro se localizó a 11 kilómetros del cantón Arenillas, en la provincia de El Oro, a una profundidad de 83 kilómetros. La sacudida fue percibida con fuerza en provincias como Guayas, Manabí y Santo Domingo de los Tsáchilas. A pesar de que no se informaron daños estructurales de gravedad ni pérdidas humanas, las autoridades dispusieron la evacuación preventiva de edificios y residencias.
Según el Instituto Geofísico, el mecanismo de ruptura del sismo sugiere un movimiento transcurrente con componente inversa, indicando que ocurrió en la zona de contacto entre la Placa de Nazca y la Placa Sudamericana.
Horas más tarde, a las 09:57 pm, Costa Rica experimentó su propio movimiento telúrico. La Red Sismológica Nacional (RSN) de la Universidad de Costa Rica informó de un temblor de magnitud 6,1, con epicentro en el Pacífico, a unos 20 kilómetros al sur de Quepos y a 150 kilómetros de la capital, San José. Este sismo, con una profundidad de 24 kilómetros, se sintió incluso en Chiriquí, al norte de Panamá.
Aunque no se registraron fallecidos ni heridos, el movimiento telúrico en Costa Rica provocó la caída de árboles, interrupciones temporales en el suministro eléctrico y escenas de pánico entre los habitantes. Las autoridades costarricenses mantuvieron la alerta por posibles réplicas y exhortaron a la población a mantener la calma, destacando la rápida actuación de los sistemas de emergencia.