Mediante una orden ejecutiva, Trump instituyó la figura de «Estados patrocinadores de detenciones injustas», una denominación similar a la de países considerados promotores del terrorismo.
«Con la orden ejecutiva que se firma hoy, se marca una línea clara: los ciudadanos estadounidenses no serán utilizados como moneda de cambio», manifestó el asesor presidencial Sebastián Gorka.
Si bien la administración no detalló qué naciones conformarían este listado, un alto funcionario indicó que China, Irán y Afganistán se encuentran en proceso de evaluación debido a su «participación persistente en la diplomacia de rehenes», según reportó AFP.
Los países que sean designados enfrentarán consecuencias como limitaciones en las exportaciones, vedas de ingreso para funcionarios implicados en detenciones y, potencialmente, restricciones de viaje para ciudadanos estadounidenses, una medida que solo se ha aplicado a Corea del Norte.
Esta iniciativa refuerza la política exterior de Trump, la cual ha priorizado la liberación de estadounidenses encarcelados en el exterior. Su gobierno asegura haber conseguido la libertad de 72 prisioneros a través de negociaciones e intercambios, incluso con Rusia.
Durante la gestión de Joe Biden, China liberó a todos los estadounidenses considerados detenidos de forma injusta, a cambio de que Estados Unidos flexibilizara sus advertencias de viaje hacia ese país.