Según el medio local Chalkbeat, Dylan (apellido no revelado por seguridad), acudió a su cita migratoria el pasado 21 de mayo sin un abogado, lo que lo llevó a renunciar «inadvertidamente» a protecciones legales. A la salida del tribunal en Manhattan, agentes de ICE vestidos de incógnito lo siguieron y detuvieron.
La fiscal general del estado, Letitia James, calificó el caso de «despreciable», señalando en X que Dylan «es un estudiante que siguió el proceso legal y está intentando obtener una educación y proveer para su familia». James lamentó que «ICE se aprovechó de su cita en el tribunal para arrestarlo».
Dylan, quien llegó a EE. UU. bajo la política de la Administración Biden para solicitar asilo, estudia en un instituto de El Bronx que ofrece cursos de inglés a adultos. Este es el primer caso conocido de detención de un estudiante del sistema educativo público de Nueva York por parte de ICE.
Aunque ICE afirma que Dylan es un «extranjero ilegal» que entró al país «ilegalmente», el New York Legal Assistance Group (NYLAG) contradice esta versión, asegurando que entró con «permiso para buscar asilo». Su detención ahora le impide ejercer este derecho. Su madre, Raiza, destaca que Dylan no tiene antecedentes penales y trabaja para ayudar a su familia. Ha sido trasladado a cuatro centros de detención y presenta problemas de salud.
La polémica ha encendido la chispa de la protesta: medio millar de estudiantes se concentraron este martes en Union Square para solidarizarse con Dylan y condenar las políticas migratorias. Melissa Avilés Ramos, responsable del sistema educativo público, aseguró que las escuelas «siempre serán espacios seguros» para los inmigrantes.