Tras la inspección, los expertos aseguran que la situación representa un peligro inminente para comerciantes y transeúntes de la zona, ante la posible caída de trozos de concreto, pues, el árbol, situado inexplicablemente en lo alto de la estructura, entre un edificio y otro, sigue expandiéndose.

El ingeniero Luis Covis informó, tras la evaluación, que el edificio «está cediendo» y advirtió que «con la llegada de lluvias traerá como consecuencia, no sólo el crecimiento del árbol, sino que además del peso que provoca la humedad y que ceda toda la conformación».
Covis señaló que ya se han observado desprendimientos de concreto, lo que exige una pronta intervención.

La situación fue calificada como un «peligro latente» no solo para el edificio, un ícono del municipio Cabimas, sino también para las personas que transitan diariamente frente a la Catedral y para los comerciantes del área.
Covis expresó: “Ante el riesgo, se hace un llamado urgente al Cuerpo de Bomberos para que declare la zona como un espacio confinado y se restrinja la circulación de personas hasta que se realice una evaluación exhaustiva y se tomen las medidas necesarias”.
Por su parte, Juan Quevedo, luchador social de Cabimas, detalló que el árbol ha crecido en el techo del edificio, lo que incrementa el peligro de derrumbe, especialmente con las recientes lluvias.
«El árbol seguirá creciendo y eso afectará la estructura del techo y ocasionará un derrumbe que afectará la vida de quienes laboran debajo de las instalaciones».

Quevedo hizo un llamado directo a las autoridades competentes para que atiendan esta emergencia sin considerar afiliaciones políticas, priorizando la seguridad de las vidas que transitan por la zona: «Les hago un llamado a que se aboquen a esta emergencia. Que se decrete una emergencia en esa zona para evitar mayores daños a la sociedad».
Fuente; ÑAM