Esta es una receta italiana muy curiosa, pues se trata de hacer ñoquis con el relleno típico de los famosos raviolis de ricotta y espinaca, al que se le agrega harina para darle firmeza y se cocinan directamente en agua. Son sumamente fáciles de hacer y muy sabrosos.
Ingredientes:
300 g de espinacas frescas
300 g de queso ricota sin sal
2 huevos
80 g de harina para todo uso
50 g de parmesano rallado
Un pizca de nuez moscada
Sal y pimienta al gusto
100 g de tomates cherry
200 g de puré de tomate
4 dientes de ajos finamente picados
Un puñito de albahaca
1/4 taza de vino blanco
30 g de queso pecorino rallado
Aceite, C/N
Preparación:
Lava las espinacas y cuécelas en agua hirviendo por no más de 5 a 7 minutos. Cuela las espinacas y déjalas enfriar. Cuando hayan enfriado, apriétalas con las manos para extraer el exceso de agua, y luego córtalas finamente.
En una sartén, sofríe el ajo por tan solo un minuto, agrega el vino blanco y permite que se evapore. Luego agrega el puré de tomate y los tomates cherry previamente lavados. Permite que todo se cocine a fuego lento por unos 10 minutos. Luego agrega la mitad de la albahaca cortada en trozos, apaga el fuego y tapa la sartén.
En un bowl agrega la ricota, las espinacas, el huevo, la harina, el parmesano, la nuez moscada, la sal y la pimienta, mezcla todo hasta que esté muy bien integrado. Si la mezcla te queda algo húmeda, agrégale un poco de harina. Con la ayuda de tus manos haz pequeñas bolitas con la mezcla hasta lograr los ñoquis y cocínalos en agua hirviendo a la que hayas agregado previamente un poco de sal.
Cuando los ñoquis comiencen a subir a la superficie, retíralos con mucho cuidado con la ayuda de una espumadera y colócalos en un colador de pasta para asegurar que escurran muy bien el agua.
Para servir, coloca los ñoquis en los platos, agrega la salsa por encima de ellos, el resto de la albahaca y un poco del queso pecorino.


