Cocinar diariamente para la familia es la mayoría de las veces un acto rutinario y cuando no contamos con tiempo llega a ser estresante. Sin embargo, la cocina, en ocasiones, también nos sirve como terapia.
En estos días que debemos permanecer en casa el mayor tiempo posible junto a la familia, cocinar puede ayudarnos a relajarnos un rato si aprovechamos el momento para concentrarnos, reflexionar, crear y, sobretodo, para compartir.
Esta receta que proponemos es facilísima, podemos hacerla en conjunto si nos repartimos las tareas y va a encantarles:
Pechuga de pollo horneada al limón
Ingredientes
1 kilogramo de pechuga de pollo
3 limones grandes
Aceite de oliva
3 dientes de ajo
Sal
Pimienta
Tomillo
Preparación
Precalentar el horno a 200 ºC (392 ºF).
Untar con aceite de oliva una bandeja para hornear.
Lavar y picar los limones y exprimir su jugo.
Colocar las pechugas de pollo en la bandeja y verter el jugo por encima.
Añadir sal, pimienta y tomillo al gusto por ambos lados de las pechugas.
Pelar y picar en dos los dientes de ajo y repartir por la bandeja.
Agregar un chorro de aceite e introducir el pollo al horno con la bandeja cubierta por papel de aluminio.
Dejar cocinar con la bandeja tapada durante 15 minutos. Transcurrido este tiempo, retirar el papel aluminio, mojar las pechugas con su propio jugo y cocinar durante 30 minutos más o hasta que doren.
Retirar del horno y servir clientes.


