Dicen que la receta es de origen portugués», se desconoce cuando se introdujo en las islas. Lo que está claro, es que forma parte de la merienda y postres de muchos niños canarios, sobre todo los de mi generación.
Los huevos moles o mousse de huevo, son el postre preferido de mi pareja. La receta la he hecho con algunas modificaciones, para darle un toque sutil de ricos sabores y aromas que combinan muy bien con el huevo; el ron, la vainilla, la canela y la ralladura de piel de limón.
Ingredientes:
6 huevos grandes.
5 cucharadas de azúcar.
1 cucharada de azúcar de vainilla.
5 cucharadas de agua.
A cucharada de ron.
Elaboración:
1.- Separamos las claras de las yemas. Guardamos las claras en la nevera para otra ocasión.
2.- Ponemos las yemas en un bol, añadimos las cucharadas de azúcar. Batimos 10 minutos con una varilla eléctrica hasta hasta conseguir que las yemas estén blanquesinas y cremosas. Agregamos las cucharadas de agua y el ron, seguimos batiendo con las varillas 3 minutos más.
3.- Ponemos una olla a hervir. Cuando este caliente bajamos el fuego a fuego medio. Introducimos el bol en el cazo y hacemos los huevos mole al baño maría, batimos los huevos mole hasta que estén espesos, unos 30 minutos, removiendo de vez en cuando.
4.- Retiramos los huevos mole del fuego. Batimos nuevamente con las varillas eléctricas hasta enfriar los huevos mole. Repartimos la mousse de huevo en cuencos y los dejamos reposar 5 o 6 horas. Servimos los huevos mole.
Consejo: si quieres hacer más cantidad, por cada yema de huevo añade una cucharada de azúcar y una de agua.
Puedes esparcir por encima un poco de canela, limón o naranja rallada. O sustituir el ron por licor Amaretto o licor de huevo.


