María Julia Aybar, vicepresidenta sénior de la compañía, ratificó este acercamiento, subrayando el interés de la firma por establecer operaciones en territorio venezolano mediante proyectos orientados a una alta capacidad de producción.
Esta decisión sitúa a la empresa en el mismo escenario que otras compañías norteamericanas, tales como Overseas Oil Company y Crossover Energy Holding, las cuales también han manifestado su intención de participar en la recuperación de la infraestructura energética del país.
Nuevas perspectivas para el sector energético
Este convenio surge tras los recientes acontecimientos políticos registrados a inicios de año, los cuales han permitido establecer garantías de seguridad necesarias para el despliegue de personal y maquinaria especializada. Si bien el objetivo primordial se centra actualmente en la extracción de crudo, la directiva no descarta la posibilidad de concretar alianzas estratégicas enfocadas en el gas natural a futuro.
«Nos sentimos sumamente motivados tras haber formalizado este acuerdo de entendimiento con Venezuela para evaluar el potencial de desarrollo petrolero. Es una oportunidad que nos entusiasma, ya que visualizamos la posibilidad de iniciar labores en el país y alcanzar niveles de producción significativos. Reconocemos que se trata de una apuesta audaz y con riesgos, pero mantenemos una visión positiva sobre el proyecto», expresó Aybar.
Antecedentes corporativos de Hunt Oil
La organización, establecida en 1934 por H.L. Hunt, posee una vasta trayectoria ejecutando proyectos en entornos de alta complejidad, incluyendo operaciones en Perú, Ecuador, el norte de África y el Kurdistán iraquí. En la actualidad, la dirección ejecutiva recae en Hunter L. Hunt, mientras que Ray Lee Hunt desempeña el cargo de presidente emérito del grupo familiar.