La Prefectura de Gironda ha confirmado que las llamas permanecen confinadas dentro de un área de 42.000 hectáreas. No obstante, se han reportado focos activos en localidades como Claouey, Lanton, Le Porge y Lacanau, lo que impide bajar la guardia. La baja en las temperaturas y el incremento de la humedad durante la noche han facilitado que los cerca de 3.300 bomberos en el terreno puedan consolidar los bordes del incendio y eliminar puntos críticos para permitir el retorno seguro de los ciudadanos.
En declaraciones ofrecidas a la cadena RTL, el ministro del Interior, Laurent Nuñez, enfatizó que, si bien el fuego está bajo control, la situación sigue siendo delicada debido a los focos persistentes. El funcionario reconoció la labor heroica de bomberos, militares y voluntarios, quienes han implementado tácticas como cortafuegos y quemas controladas para frenar el avance del desastre.
A pesar de los avances, el Gobierno mantiene la prudencia respecto al regreso de los evacuados. Hasta la fecha, 144.000 personas de doce municipios han podido volver a sus hogares, de un total de 224.000 evacuados. Sin embargo, áreas turísticas como la península de Cap-Ferret permanecen restringidas. Nuñez advirtió que quienes regresen deben estar preparados para una posible nueva evacuación si las condiciones meteorológicas empeoran.
Más allá de la emergencia, el Ejecutivo ha iniciado una investigación sobre las responsabilidades del suceso, el más grave registrado en el país desde la Segunda Guerra Mundial. Ante las denuncias de vecinos de Le Porge sobre una supuesta priorización de zonas turísticas en las labores de rescate, el ministro rechazó tales acusaciones, asegurando que la única prioridad fue salvaguardar la integridad física de las personas.
En el frente judicial, el Gobierno ha intensificado su lucha contra los responsables de incendios provocados. Según cifras oficiales, se han efectuado 308 detenciones desde que comenzó la ola de incendios, con 33 individuos ya bajo condena o en prisión preventiva. El ministro adelantó que se presentará un proyecto de ley para endurecer las sanciones penales y reforzar las obligaciones de limpieza en terrenos forestales, además de incrementar la presencia de gendarmes en las zonas boscosas para prevenir futuros incidentes en esta temporada calificada como inédita.