La Gaceta Oficial de la República publicó recientemente un decreto del Consejo de Ministros que reorganiza las actividades permitidas para los distintos actores económicos, incluyendo empresas estatales, mipymes, entidades extranjeras y trabajadores por cuenta propia. Este conjunto de cambios, ratificado en junio, busca ampliar el margen de acción del sector privado.
Anteriormente, existían 125 actividades vedadas para el sector privado. Con la nueva normativa, se han eliminado 46 de estas restricciones, permitiendo su ejercicio sin trabas, mientras que otras 35 han sido flexibilizadas o han visto abrirse nuevas oportunidades dentro de sus marcos operativos.
Estas disposiciones, que modifican el modelo de gestión estatal y privado, forman parte de un bloque de 176 reformas sociales y económicas impulsadas por La Habana. El objetivo central es la liberalización y descentralización de la economía, en un escenario marcado por una crisis severa y tensiones constantes con Estados Unidos.
Apertura petrolera a la cubana
Uno de los ajustes más significativos es que la extracción de crudo y gas natural solo podrá realizarse mediante concesiones administrativas, enfocadas en asociaciones económicas, empresas mixtas nacionales y diversas modalidades de inversión extranjera.
Por otro lado, las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) tendrán la posibilidad de operar gasolineras, siempre que cuenten con una autorización condicionada y un socio estatal. De igual manera, se abre la puerta al sector privado para la transmisión, distribución y comercialización de energía eléctrica, bajo previa autorización.
La producción de químicos y fármacos queda sujeta a permisos y restricciones específicas. En cuanto a la movilidad, las más de 15.600 mipymes aprobadas podrán ensamblar y fabricar ciclomotores, motocicletas y remolques, tras obtener la certificación técnica necesaria.
También se autoriza la gestión de infraestructura como terminales, estaciones ferroviarias, carreteras y túneles mediante concesiones o arrendamientos de activos estatales. No obstante, sectores estratégicos como la defensa, la educación, la seguridad, las telecomunicaciones, el periodismo y el transporte marítimo internacional permanecen bajo control estatal.
En el ámbito de la salud, aunque la atención médica sigue reservada al Estado, se permitirá que mipymes y cooperativas gestionen servicios farmacéuticos, siempre que cumplan con los requisitos de infraestructura, personal calificado y registros sanitarios exigidos por el Ministerio de Salud Pública.
Lázara López Acea, presidenta del Instituto Nacional de Actores Económicos No Estatales, aclaró que estas medidas no representan una privatización, ya que la empresa estatal mantiene su rol fundamental, limitándose a otorgar una mayor participación a los actores no estatales.
Este giro económico ocurre tras una contracción del 15% en la economía cubana entre 2020 y 2025, agravada por la pandemia, sanciones estadounidenses y políticas internas fallidas. Washington, por su parte, continúa presionando con exigencias de cambios políticos profundos y un cerco petrolero que afecta a entidades locales y extranjeras.