Los tres astros llegan a este ciclo con una trayectoria impresionante, acumulando más de dos décadas de experiencia, superando los 100 partidos internacionales y levantando trofeos tanto a nivel continental como mundial.
Neymar y su batalla contra las lesiones
El astro brasileño, quien debutó con la selección absoluta el 10 de agosto de 2010 frente a Estados Unidos, ha lidiado con constantes problemas físicos a lo largo de su carrera. En aquel primer encuentro, el joven talento marcó un gol de cabeza a los 28 minutos, iniciando un camino que lo llevaría a registrar 128 partidos y 79 goles, convirtiéndose en el máximo artillero histórico de la selección brasileña. Su palmarés incluye la Copa Confederaciones 2013 y el oro olímpico en Río 2016. Actualmente, su retorno a la cancha, respaldado por Carlo Ancelotti, se fundamenta en su recuperación física y rendimiento reciente, dejando de lado cualquier sentimiento de nostalgia.
Messi y la búsqueda del bicampeonato
El debut del astro rosarino fue, cuanto menos, accidentado. Ocurrió el 17 de agosto de 2005 en un amistoso contra Hungría, donde fue expulsado apenas un minuto después de ingresar al campo. Desde aquel momento, ha acumulado 190 partidos internacionales y títulos de gran envergadura, como la Copa del Mundo 2022, la Copa América en sus ediciones 2021 y 2024, y la Finalissima 2022. Lionel Scaloni, estratega de la selección argentina, ha reiterado la importancia de disfrutar el presente del capitán, evitando especulaciones sobre si este será su último torneo mundialista.
Cristiano Ronaldo liderando una nueva generación
El primer partido de ‘CR7’ con la camiseta de Portugal se remonta al 20 de agosto de 2003, cuando con 18 años disputó 45 minutos ante Kazajistán. Hoy, con 226 partidos y 143 goles, ostenta el récord absoluto de presencias y anotaciones en el fútbol internacional masculino. Su historial con el combinado nacional incluye la Eurocopa 2016 y la Liga de Naciones de la UEFA 2018-19. Su actual técnico, Roberto Martínez, defiende su convocatoria destacando su dualidad: un ícono mundial del fútbol y un capitán comprometido con el equipo.
Estos tres referentes llegan al ciclo mundialista de 2026 con una trayectoria envidiable, consolidándose como leyendas vivas que han definido el fútbol de las últimas dos décadas.