El marcador final refleja el dominio albiceleste, que controló el esférico y buscó el arco rival durante gran parte del encuentro. Por su parte, los egipcios se marchan con el sabor amargo de una derrota inesperada, tras haber rozado la hazaña histórica.
El compromiso inició con un tanto de cabeza de Yasser al minuto 15, tras una jugada colectiva donde Lisandro Martínez no pudo frenar el remate. Este gol cambió los planes de Argentina, que ya venía con dudas tras su difícil cruce con Cabo Verde y ahora estaba obligada a buscar el empate.
Seis minutos después, una falta sobre Tagliafico le dio a los argentinos la oportunidad de igualar desde el punto penal. Sin embargo, Lionel Messi falló en su ejecución al disparar a la derecha, permitiendo que el portero Shober se luciera bajo los tres palos.
La tarde se tornó gris para los sudamericanos, que a pesar de insistir, no lograban concretar. Messi estrelló un tiro libre en el poste y el guardameta egipcio se consolidó como la figura del primer tiempo.
El panorama empeoró al minuto 59, cuando un gol de Egipto fue anulado por el VAR. No obstante, al 67, una contra letal culminada por Zico puso el 0-2, sembrando el pánico en las filas argentinas.
Lejos de rendirse, los de Scaloni aceleraron el ritmo. Un centro preciso de Messi fue conectado por Cuti Romero para descontar. Apenas cuatro minutos después, el propio Messi sacó un zurdazo potente que venció la resistencia de Shober, igualando las acciones. La épica se completó cuando una intervención defensiva de Paredes evitó un gol inminente de Salah.
Cuando el tiempo extra parecía inevitable, Lautaro Martínez asistió a Enzo Fernández, quien de cabeza sentenció el 3-2 definitivo. Argentina sella su pase a cuartos de final, recordando que en un Mundial, la supervivencia es lo único que realmente importa.